miércoles, 3 de febrero de 2021

Un mes en la vías: Enero.

 Nuevo año, nueva sección: una breve recapitulación navegando por las películas que más me gustaron en el mes. Enero se caracterizó por algunos reencuentros con bien conocidos exponentes, así como también algunas aventuras con directores los cuales aún no había explorado. De modo arbitrario el mes se vio trazado por un interés temático en la reflexión cinematográfica sobre la condición humana. Desde Dumont, pasando por Kiarostami y llegando a Takahata, las diferentes formas de representar lo que significa ser humano a través de avatares bien distintos fue un acercamiento revelador. 



L’Humanité (1999) - Dir. Bruno Dumont


Mi primer encuentro con Bruno Dumont me encontró un tanto perplejo, la forma en que el director configura el problema de los males más grandes de las sociedades occidentales modernas sin pasarlas por el lente de la moralidad hacen que los visionados tengan un impacto profundo. El comienzo de L’Humanité (1999) así como algunas secciones de Twentynine Palms (2003) se caracterizan por un acceso directo a situaciones de crueldad terribles, la violación es un suceso recurrente y con ella llega la perdida de sistemas de creencia, la culpa y las consecuencias del capital como sistema que da lugar al patriarcado. Lo que hace a Dumont tan particular es el virtuosismo de esquivar las representaciones viles de estos males, la crueldad se da como vía de acceso a un humanismo puro, es un recorrido inverso pero que mucho sentido tiene en la entrada al nuevo milenio donde la ausencia de figuras divinas escapan a la escatología.


Ten (2002) - Dir. Abbas Kiarostami


Casi como en oposición a la cadencia reflexiva y contemplativa de las películas de Dumont, Ten de Abbas Kiarostami es una película repleta de verborrea excesiva. El concepto es tan sencillo como efectivo, son diez escenas de una mujer manejando en su auto teniendo diálogos con diferentes figuras que dan acceso a la comprensión de la sociedad iraní. El ancla de la película es la relación de la mujer con su hijo que dan vía de entrada a la reflexión sobre la posición de la mujer en su rol de madre, como así también a la forma en que los procesos de socialización hacen del niño el proyecto perfecto de la masculinidad misógina. La religión y la sexualidad son puestas en tela de juicio a través de una anciana y una prostituta, esta última posee un peso gravitacional en la película. Kiarostami logra una atmósfera casi de confesionario al colocar la cámara en la ventana frontal del auto, este es el único punto de vista que poseemos durante toda la película. Es en la escena de la prostituta cuando el punto de vista finalmente se quiebra, por primera vez vemos a través de los ojos de la madre. Es un ejemplo brillante de cómo a través de un minimalismo económico en el uso de la cámara un simple cambio de punto de vista puede adjudicar a una escena el enorme peso de la empatía. 


Only Yesterday (1991) - Dir. Isao Takahata


Si la película de Kiarostami es sobre el acceso a uno mismo a través de la comunicación, Only Yesterday de Isao Takahata es sobre ese proceso de retrospección a través de la memoria. Las huellas que marca la infancia en la vida de una persona como carácter permanente, el mito de la adultez y la confluencia entre ambas etapas dan lugar a una exploración auténticamente hermosa sobre decidir como dirigir la vida propia rindiéndole honor a uno mismo. El diálogo entre pasado y presente se da a través de flashbacks que ven en la animación recursos fantásticos para representar procesos internos como el primer enamoramiento, la simple sensación de curiosidad por probar una fruta por primera vez o el sentimiento de culpa por no haber prestado atención a ciertas personas en la infancia. Es una película que de alguna manera hace honor a la tradición del cine de Yasujiro Ozu en su enfoque sobre las cosas simples de la vida. Fuera de sus artilugios emocionales, la secuencia final de la película es de una lucidez increíble: presente, pasado y futuro finalmente convergen. 


Black Girl (1966) - Dir. Ousmane Sembene


Algunas otras películas que llamaron mi atención en el mes: Black Girl de Ousmane Sembene por su activismo político en denuncia del hombre blanco occidental, Bleak Moments de Mike Leigh como el debut de un maestro de la comunicación humana, Reassemblage de Trinh T. Minh-ha en su destrucción de la etnografía clásica en pos de un punto de vista subjetivo, Aparajito de Satyajit Ray en su cualidad emocional en el proceso de maduración de un joven atravesado por el imperialismo británico, Whispering Pages de Sokurov como una contemplación hermosa sobre Dostoievsky.



lunes, 7 de diciembre de 2020

Sound of Metal - Darius Marder

 

Director: Darius Marder

País: Estados Unidos

Año: 2019


La obra prima de Darius Marder juega de forma muy delicada en el espectro de lo sensorial y de lo sensible, la trama está atravesada por un baterista de una banda de metal que pierde la capacidad de audición y la forma que este se enfrenta a la situación. La película muy inteligentemente utiliza la carencia de un sentido para marcar permanentemente el lugar donde se posiciona el espectador a la hora de interpretar los planos. A su vez ancla el centro de significación en una de las patas más olvidadas de la realización audiovisual que es en su eje auditivo. Entonces en vez de hacer de la carencia de escucha un problema ajeno al espectador, Marder nos invita a que recibamos la realidad de la forma que lo hace el protagonista. Es un enfoque oportuno porque no sólo desmitifica a toda un área de la población que siempre está muy poco representada sino que además es un vehículo para recordar que dentro de la narrativa clásica siempre hay lugar para que la forma esté en servicio del contenido. El truco de Marder está en ver en el silencio una forma de sonido, la forma en que yuxtapone el punto de vista del protagonista con el punto de vista neutro es brillante pues permite que esa ausencia de espacio auditivo se transforme en presencia física para el espectador. 


Cabe notar que uno de los involucrados en la creación de la historia es Derek Cianfrance, director de recordados melodrama de la década pasada como Blue Valentine y The Place Beyond the Pines. En Sound of Metal existe bastante de su sensibilidad a la hora de encarar las relaciones humanas, Marder saca provecho de esa influencia y al conjugarse con el juego estético anteriormente mencionado logra una película con un tacto sobresaliente. La lucha dual entre sentir paz con el cambio y querer volver a la forma de vida pasada es el vehículo que produce el movimiento de la película y Riz Ahmed realiza un trabajo prodigioso para poder equilibrar ambas fuerzas en un papel por demás complejo. 


viernes, 6 de noviembre de 2020

The History of the Seattle Mariners - Dir. Jon Bois

 



Director: Jon Bois

País: Estados Unidos

Año: 2020

 

El año es 2020, la plataforma es Youtube. Uno de los documentales más exhaustivos y detallados del año es lanzado y sin causar mucho revuelo se esfuma de la esfera pública. 

La accesibilidad está a la palma de la mano del consumidor. El documental existe, y está ahí esperando a ser visto, el cruel mercado de las distribuidoras marcará que el documental no sobrevivirá para seguir contando historias. Tal vez sea por su temática de nicho, el béisbol es un deporte que no se juega a nivel mundial, y quienes lo miran en los países donde no se juega son, por decirlo levemente, los menos. Tal vez sea por su aterradora duración (pocos minutos fuera de las 4 horas). Sin embargo ninguno de estos dos “obstáculos” han frenado a ningún film (sea ficción o documental en las borrosas fronteras de ambas categorías) de llegar a millones de pantallas. El caso de O.J.: Made in America puede resultar ejemplar, es un documental sobre un deporte que sólo se juega a nivel profesional en tan solo dos países, cuya duración es de alrededor de 8 horas y que sin embargo gozó de alabanzas por parte de la crítica y del espectador a nivel mundial.

La sospecha principal tiene que ver con el medio de distribución y con el halo de prestigio que conllevan determinadas instituciones, se puede tomar menos o más en serio determinadas obras teniendo en cuenta el lugar de su almacenamiento virtual. 


La historia de los Seattle Mariners es la historia de un equipo deportivo envuelto por el fracaso, el bizarro y lo inesperado. No existen muchos clubes en el mundo que hayan sobrevivido a su posible extinción no una, ni dos, sino tres veces. Tampoco existen muchas instituciones que hayan sido fundadas por el financiamiento colateral de un presunto ladrón de bancos. Son elementos que hacen a la historia del equipo riquísima en curiosidades pero sobre todo ponen el énfasis en la dimensión humana de lo deportivo. La genialidad del documental reside en ese elemento, recordando que detrás de toda campaña deportiva, detrás de todo héroe, detrás de todo villano, existen personas y existen fanáticos. Ellos escriben la historia de una institución tanto con lo que hacen adentro de la cancha como fuera de ella, es la escritura de mitos en vivo y en directo. 


Todo lo mencionado es muy interesante pero donde el documental realmente se despega de otros es en su presentación formal. El incremento de las estadísticas en el mundo deportivo a la hora de la toma de decisiones ha explotado potencialmente desde la llegada de los avances tecnológicos (la premiada Moneyball protagonizada por Brad Pitt explora muy bien estos temas). Jon Bois decide trazar un siguiente paso dotado de la misma lógica, todo el documental está presentado en un gran calendario que compone todos los años de existencia del club, acompañado por gráficas de estadísticas que reaparecen y se reinventan permanentemente durante el documental. Lo que comienza como un calendario vacío se va completando en un collage de recuerdos, como una pequeña caja que uno guarda en la infancia y que al encontrarla en la adultez permite un vehículo directo a los elementos que acompañaron a esos mojones de la vida temprana.


Es un producto con una excelente presentación formal y contenido afincado en lo humano con una narración fantástica la cual tiene dotes de humor y de gran profundidad emotiva. Sin embargo ahí está, perdido en la vasta marea del contenido virtual. Me pregunto qué hubiera pasado con el documental de haber sido estrenado por alguno de los grandes monstruos del streaming, ¿hubiera tenido el mismo éxito del que gozó, por poner un ejemplo, The Last Dance?

Tal vez sea hora de dejar de mirar a estas instituciones con tanto respeto, tal vez sea hora de democratizar la mirada. Valorar las cosas por lo que son y no por quienes las presentan.


Se puede ver acá


lunes, 2 de noviembre de 2020

David Byrne's American Utopia - Dir. Spike Lee

 

Director: Spike Lee

País: Estados Unidos

Año: 2020

 

Tiempos de pandemia sirvieron como recordatorio de aquel acto de comunión casi religiosa que son los conciertos musicales. La nueva entrada en la carrera de David Byrne se enraíza en el elemento esencial de ese fenómeno: el carácter humano. Despojado de todo tipo de exacerbación teatral Byrne compone una obra que es en igual partes honesta y austera. Los únicos elementos de utilería que se ven en el escenario son los instrumentos y sus intérpretes, una apuesta al minimalismo que enfatiza la conexión con el espectador. El mismo Byrne establece que la idea de la obra es justamente eliminar todo lo excedente y dejar solo lo esencial, esto es, a los individuos que realizan el show.


En lo que se diferencia American Utopia de la mítica Stop Making Sense es en su intento didáctico, aquel fervor sudoroso y grandilocuente de la película dirigida por Jonathan Demme queda un poco de lado ante una apuesta más templada, motivada por transmitir un mensaje y por elaborar de forma concisa un concepto. Para esto Byrne opera como orador entre determinados momentos de la setlist llevándonos a través de relevantes tópicos de la sociedad estadounidense como el racismo y la migración pero con un ancla notoria en las próximas elecciones presidenciales. No sorprende que el compañero para la creación visual de este show haya sido Spike Lee quien nunca se esconde ante la posibilidad de presentar sus ideas políticas. La pareja Lee - Byrne en mayor parte es un gran triunfo. Hay un gran cuidado en la fotografía, planos con múltiples sentidos y gran carga semántica que enriquecen a la experiencia musical y la elevan a un nivel superior. Por momentos el director puede pecar de ser poco sutil y eso a veces le juega en contra a la obra pero a fin de cuentas son más los logros que los fracasos en las elecciones directoriales. 

 

Hay un gran manejo del equilibrio musical, capítulos de movimiento encapsulados de energía como en “Burning Down the House” o “Born Under Punches” se yuxtaponen satisfactoriamente con los lapsos rítmicamente más lentos y sentimentales. Momentos como “I Should Watch TV” o “I Dance Like This” son ejemplos de la multiplicidad de recursos que Byrne utiliza para transmitir el mensaje de forma directa y clara. 

Es una obra fantástica y cohesivamente sólida, una obra de un artista que a través de las décadas nunca se canso de reinventarse y de interesarse en su público. Si Stop Making Sense fue una invitación al jolgorio desenfrenado, American Utopia es un regalo de Byrne para con su audiencia, un recordatorio de por qué lo escuchamos a él y por qué hay que hacer en aquel sinsentido que es la sociedad moderna un esfuerzo por unir en vez de separar. Y si es a través de la música, mejor.


lunes, 20 de julio de 2020

First Cow - Kelly Reichardt

Director: Kelly Reichardt
País: Estados Unidos

Año: 2019

Las películas de Kelly Reichardt están siempre enmarcadas por un acercamiento sobre la forma en que los sistemas económicos estructuran las relaciones interpersonales. El verdadero interés de la directora está en cómo los individuos que se mueven dentro de esas estructuras responden a ellas y de qué forma lidian con su realidad histórica, es un acercamiento materialista a la exploración del individuo con el mundo y que se repite a lo largo de su carrera. En algunos casos este marco de interacciones se ve mediado por la lucha política (Night Moves) y otras veces se da en la relación humano-animal (Wendy and Lucy) pero siempre son los vínculos afectivos la portada temática de las películas de Reichardt.

First Cow no es la excepción, la película trata sobre un cocinero que toma contacto con un inmigrante chino en el marco de la  llegada de una vaca a un pueblo de Oregon en finales del siglo XIX. La llegada del animal es un símbolo del advenimiento comercial y de mercadeo que pone los propios cimientos de lo que conocemos hoy como el poderío económico estadounidense. Reichardt enfatiza lo táctil en su acercamiento a lo cinematográfico, ve en el cocinero a un artesano que toma elementos de la naturaleza y los transforma como si se tratase de alquimia. Por encima de todas las cosas la relación fundamental de la película es entre humano y naturaleza, o más bien, entre humano y la corrupción de la naturaleza en búsqueda de bienes materiales. 



martes, 14 de julio de 2020

The Grand Bizarre - Jodie Mack

Director: Jodie Mack
País: Estados Unidos

Año: 2018

El más reciente trabajo de Jodie Mack es una sinfonía de una ciudad cuyos habitantes están desaparecidos, siendo estos reemplazados por numerosos ejemplares de telas. Es un ejercicio que en su exploración de los espacios urbanos y el entramado social se mueve en la vena de Dziga Vertov pero que en su composición estilística presenta un montaje con un tempo aceleradisimo que recuerda a la mayor parte de la obra de Stan Brakhage

No es casualidad que la elección realizada por Mack sea poner a las telas como protagonista, el concepto de tejido es de suma importancia en la obra. De la misma manera que una tela implica un entretejido de hilos que forman una estructura, Mack ve en la sociedad un entretejido de relaciones humanas y comerciales acompasadas por las acciones realizadas en ella. Dicha asimilación se da en la película a través de una libre asociación de motifs visuales cuya constante son los patrones geométricos entre las telas y variadas imágenes, tanto de mapas como de distintos puntos de ciudades. Asimismo, la directora introduce imágenes de textos y diccionarios a la mezcla. Recordemos que la palabra texto en su raíz etimológica significa precisamente tejido, de esta forma el acto comunicativo y el lenguaje no escapan de las estructuras que plantea Mack. Consecuentemente la película en sí misma es la realización fáctica de lo planteado, el cine como lenguaje implica un zurcido de diferentes planos que es llevado a cabo por el montaje y que en su totalidad es el resultado de la confección humana. The Grand Bizarre es un collage audiovisual  que en su frenesí rítmico y su constante búsqueda por patrones que den sentido a la realidad cautiva al espectador.


miércoles, 8 de julio de 2020

DAU. Natasha - Jekaterina Oertel, Ilya Khrzhanovsky


Director: Jekaterina Oertel, Ilya Khrzhanovsky
País: Rusia

Año: 2020


Resulta casi imposible hablar de DAU sin desarrollar sobre las gigantescas dimensiones de su producción (de esto ya se encargaron muchos otros), me interesa sin embargo realizar una breve exploración de las consecuencias materiales en las que dicha magnitud de ejecución cinematográfica toma efecto en la vida de sus protagonistas.

Porque DAU Natasha en su recreación (¿o se puede hablar de simulación?) de un instituto científico de la URSS en los años 50 se mueve en terrenos frágiles en donde las fronteras entre performance y documentación están como mínimo borrosas. Se puede decir que la relación entre ambos términos representa los polos opuestos de un continuum, en este sentido la película elimina la concepción absoluta de los mismos, dejando un producto que al bascular entre ambos polos deja más preguntas que respuestas. Una escena en particular que atestigua esta situación es la de la actriz Natalia Berezhnaya reclamando por su falta de libertad, se pregunta cuál es el sentido de seguir esforzándose día a día e insulta a los causantes de su contexto. Es un monólogo que tiene dos posibles lecturas, la primera es dentro del universo contextual del contenido en el que se maneja la película (que es el regimen autoritario de la URSS), en este caso suponemos que la voz es la de la protagonista en su performance. La otra lectura es que esos insultos sean dirigidos al director de la película, que en su afán de simular la realidad histórica repite los lamentos que acarrea la misma. Por oposición en esta perspectiva pensamos la voz como documento de un sentimiento legítimo de la actriz.

Esto es un ínfimo fragmento dentro de la mastodóntica obra que significa DAU pero que a mi entender presenta un interesante caso de las difusas barreras entre el arte y la realidad.

viernes, 3 de julio de 2020

La Rose de Fer - Jean Rollin



Director: Jean Rollin
País: Francia

Año: 1973

Un pesadilla gótica en donde el diálogo entre la vida y la muerte hace oscurecer las fronteras del uno y el otro, tal vez porque en este enfrentamiento no haya frontera alguna. Rollin le da una vuelta de tuerca al género zombie, su visión pone énfasis en lo laberíntico del cementerio como construcción arquitectónica en donde los "hogares" y avenidas de los vivos se asemejan a la de los difuntos. De igual forma las oxidadas vías del tren y las desoladas locaciones remiten al cementerio. Rollin enfatiza tanto este paralelismo que la película al igual que sus protagonistas parece enterrarse en la monotonía de su propia lápida. El diálogo es escaso y el abordaje temático a través del mismo no es lo suficientemente sólido para sostener el peso de sus palabras, llevando a que por momentos las enunciaciones poéticas parezcan balbuceos reciclados de otras obras góticas. Es un intento minimalista de decir mucho con poco pero que termina por decir nada.


jueves, 25 de junio de 2020

Bob & Carol & Ted & Alice - Paul Mazursky

Director: Paul Mazursky
País: Estados Unidos
Año: 1969

Miradas se entrecruzan como vectores, fuerzas en tensión en la batalla por un acto comunicativo puro, ¿hasta qué punto el lenguaje permite la posibilidad de reflejar lo que verdaderamente pensamos? ¿cuántas veces reafirmamos ficciones sobre nosotros mismos que no se equiparan a nuestro accionar real? Estas son algunos de los cuestionamientos que Bob & Carol & Ted & Alice plantea en su introducción, la película explora las relaciones afectivas en el marco del auge del libre amor y de las comunidades hippies. La deconstrucción de estructuras y hábitos es el acto que motiva el movimiento de la película. De esta forma las dos parejas representan dos desenlaces ante esta lucha entre la tradición y la nueva moral. Por un lado Bob (es un documentalista que justamente persigue la verdad) y Carol representan la posibilidad positiva de este nuevo tipo de relación, por el otro Ted y Alice parecen estar más aferrados a la tradición. La película hace numerosas referencias a las formas en que los constructos sociales encasillan y perpetúan (o dan lugar a nuevos) hábitos, que a su vez se construyen desde el enfrentamiento entre individuo y colectivo. Es así que Alice acude al psicólogo cuando se da cuenta que no puede empatizar con la nueva forma de amor practicada por Bob y Carol, hay un intento de recurrir a las instituciones para, a partir de los demás, comprenderse a uno mismo. En otra de las escenas Ted le relata a Bob en una piscina una fantasía amorosa con una mujer de otro estado al que visitó, pero sus hijos están permanentemente interrumpiendo el relato y salpicando a la cámara, aferrando a Ted que en el encarcelamiento de lo real no hay ni siquiera espacio para la libertad de lo imaginado. Mazursky lleva esta impronta de introspección que transcurre en la pantalla y la da vuelta como un espejo referenciando al espectador. Aquellas miradas que se entrecruzan entre los personajes ahora se dirigen a nosotros, como atravesando la pantalla nos interpelan y nos preguntan si creemos conocernos o vivímos en el espejismo de nuestra auto-ficción.

jueves, 18 de junio de 2020

A Comédia de Dèus - João César Monteiro



Director: João César Monteiro
País: Portugal
Año: 1995

El cine de João César Monteiro es escurridizo, cuando se proyectan ciertas avenidas por las cuales sus películas puedan transitar estas toman un curso contrario, se escapan como hielo derritiéndose entre las manos. Es un trabajo a cuentagotas en donde los arcos narrativos de cada escena despliegan nuevas capas de personajes inesperados. Es por lo tanto consecuente que el concepto de subversión sea un componente integral tanto de este film como de su predecesor en la trilogía de João de Deus, Recordações da Casa Amarela. En este caso el trabajo subversivo principalmente concierne al choque entre el personaje y el espectador, esto a es a las expectativas que tiene el mismo a la hora de la interpretación de un texto.

El protagonista de A Comédia de Deus es un sujeto repudiable que se la pasa gran parte del tiempo detrás de mujeres mucho menores a él y creando elaborados esquemas para agrandar su colección de vellos púbicos, en pocas palabras se podría decir que es lo que se conoce de forma coloquial como un viejo verde. Es en este punto en donde se produce una alteración de las expectativas de acuerdo al género en el que se enmarca el film en relación con la moral de su protagonista.

Esto no parece ser un problema mayor en otros géneros, el cine de terror pone muchas veces a personajes cuya moral es cuestionable como protagonista de la historia. Pareciera que determinados comportamientos son más o menos cuestionados dependiendo del tono que las películas manejen ante ellos, generando una barrera ante el problema de lo ético. La tarea subversiva que plantea Monteiro se da en el momento en donde pone a un personaje de estas características ante el marco referencial del género de comedia.

Como si esto fuera poco el director maneja un segundo nivel de contraposición estética, en donde es capaz de retratar estos actos desagradables con un virtuosismo técnico innegable, los encuadres son de una insoslayable belleza y responden a una meticulosidad propia del protagonista. Sin embargo es en este punto en donde lo subversivo camina en la cornisa de lo problemático, uno se pregunta si el film no crea una doble instancia en donde se humanizan y se normalizan el tipo de prácticas realizadas por el desdeñable sujeto. Es una dicotomía que permanece más actual que nunca y que, aunque personalmente limitó mi disfrute de la película, es la virtud más grande de la misma.


lunes, 15 de junio de 2020

Parsi - Eduardo Williams, Mariano Blatt


Director: Eduardo Williams, Mariano Blatt
País: Argentina
Año: 2019

Entre la cercanía y la distancia, entre la conexión y lo incomunicado, por estas vías parece moverse el cine de Eduardo Williams. Tal vez sea por su reciente existencia, tal vez sea por lo esquivo de su representación pero la realidad multiplataforma de la actualidad es generalmente olvidada en las pantallas de cine, como si jugaramos a vivir en tiempos pasados. Tanto en Parsi como en su trabajo anterior, El Auge del Humano. el director argentino  camina en la vereda opuesta, presenta un universo cosmopolita y de conexiones improbables entre lugares desconocidos, como si las ventanas de los nuevos medios abrieran un campo de estudio etnográfico permanente. Es un esfuerzo inconsciente en donde lo proyectado por cada subjetividad se fusiona en una melange universal.
Parsi radicaliza este fenómeno, imagen y palabra encarnan dos lugares en tensión. Por un lado los habitantes de un pueblo en Guinea-Bissau por el otro el poema de Mariano Blatt. Ambos elementos están acentuados por su contexto (como si ambos pusieran los puntos y límites de lo que hace a sus fronteras, esto es lo nuestro y esto es lo de ustedes, ¿podemos encontrarnos en el medio?), las calles y hogares que muestra la película son filmados por los propios individuos que habitan en ellas, de la misma forma que el poema de Blatt está repleto de referencias personales a su realidad inmediata.  De esta forma Williams delega ambos elementos a sus realizadores, hace de director de orquesta de una colisión no ensayada entre la rigidez repetitiva del poema de Blatt y la fluida forma del movimiento de la cámara. Parsi es la suma de partes distantes que entran en comunión al ritmo de una sinfonía abierta a la interpretación. Uno puede perderse intentando encontrar puntos en común entre ambos elementos y es cierto que Williams acentúa ciertas temáticas complementarias (hay múltiples referencias a lo queer) pero es en la diferencia en donde ambas realidades confluyen. como si se tratase de una celebración de lo subjetivo.



sábado, 13 de junio de 2020

Rieles Ficticias: presentación.


Rieles Ficticias

Rieles como forma de comunicación entre dos lugares ajenos, como carreteras a lo foráneo.
Rieles manufacturadas con precisión por meticulosos creadores que con el etéreo traqueteo del tren, símil al del proyector, nos hipnotizan refloreciendo lo onírico, un estado del subconsciente que se despereza en su despertar.
Rieles como en la llegada del tren a la ciudad de los Lumière, como las del carro de travelling, como la cinta del celuloide.